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LA NOCHE
HISTORICA DE LAVOE Y BOBBY RODRIGUEZ ...
UNA NOCHE CON
LAVOE Y LA COMPAÑÍA
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Por Jaime Torres Torres
La noche del domingo 16 de febrero de 1986 fue memorable. En el
club el Corso localizado en Manhatan, se registró en encuentro
de Héctor Lavoe con la orquesta La compañía de Bobby Rodríguez.
Fue una actuación inolvidable. El cantante Júnior Córdoba no
llegó y, en un gesto de camaradería y compañerismo, Héctor Lavoe
sacó de aprietos a su compañero. “Vamos arranca… Tiiinnn… No
estamos en navidades, pero como quieren aguinaldo, pues voy a
cantar en Navidad porque yo soy medio loco… Og course… Ya
terminaron, ya terminaron… Alele, lole lai, lalolele, lei, lole,
lolá …”
La audición comenzó con el motivo del aguinaldo “Aires de
navidad”, CONTENIDO EN EL PRIMER VOLUMEN DE “Asalto navideño”.
Héctor cambio el, coro, olvidó la letra de la canción de Roberto
García e improviso en la tradición de Flor Morales Ramos
“Ramito” y Jesús Sánchez Erazo, el recordado Chuito el de
Bayamón, los trovadores que mas lo influenciaron en su formación
como cantor campesino. |
“Ay, yo soy un jibarito, y de eso no me arrepiento, porque el
jíbaro bonito, de PR contento…
Música de PR, de donde viene el jibarito…
Y a nuestros padres vamos a alegrar…
Si le cantamos mi música…
Hasta mi abuelo puede gozar…
Y enseñare a la juventud…
De a donde venimos yo y tú…”
La compañía de Bobby Rodríguez continuó la presentación con “Joe
Palladium”, cuya letra en ingles cantó el trombonista Eddie
Iglesias, cediendo el micrófono en el montuno a Lavoe, quien
aquella inolvidable noche interpreto canciones como “Hipocresía”
y “Sonero del Barrio” de los elepés “The Forces of the 80´s” y
“Latín from Manhattan”.
“Estamos aquí para darnos la mano”, le recordó Héctor a Bobby
Rodríguez en más de una ocasión la noche del 16 de febrero de
1986.
A Héctor le encantaba “Janguear” POR LOS CLUBES DE LA GRAM
Manzana. En numerosas ocasiones subió a compartir la tarima con
Roberto y su nuevo montuno, al Apollo sound, El conjunto Libre,
El Gran Combo, La típica 73 y otras orquestas. Y, mas halla de
los gestos de amistad y cariño de un cantante que nunca tuvo
problemas de ego, se aclimataba con pasmosa facilidad al estilo
y sonoridad de cada agrupación, como hizo en el corso.
La noche de Héctor Lavoe con la compañía concluyó con la
interpretación de “El sonero del Barrio” de la autoría de Bobby
Rodríguez. Sus soneros fueron sabrosos.
-Soy un sonero de barrio, de un barrio de PR, pero cuando meto
mano, los jíbaros dicen alli´llego el bravo, bendito…
-Si óyeme es que Bobby y yo, desde que nos conocemos, somos como
hermanos, y el que se ponga fresco con él o conmigo, entre los
dos le metemos mano…
-Muchos músicos me ven metiendo mano con Bobby, pero lo hago de
cariño, y el hombre así lo sabe… y lo sabe bien… pero a toditos
los quiero igual, y eso si que Dios lo sabe…
-Óyeme, para sonear se necesita talento, un poco de movimiento y
saber bien el pensar, lo que va a decir…
-Óyeme, soy un cantante, quizas yo no tenga escuela, pero tengo
un corazón que muchos quisieran tener, yo me cuelo donde quiera…
El pianista Al Dorsey ejecuto un solo de piano y Lavoe lo adorno
con frases salpicadas de humor, otra de sus grandes virtudes.
“Habla AL… Ni es AL capone, ni alca purria, ni Alkazetser, ni
alcahuete… Es Al Dorsey…
-Linda melodía para que te chupes el dedo gordo…
- Y los jibaritos niuyorricans te dicen… Aquí se gozan…
El anterior escrito fue publicado originalmente en el libro
"Cada cabeza es un mundo", de la autoria de jaime Torres
Torres.
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