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Los Creadores de El Cantante perdieron una oportunidad de hacer
algo de aplicabilidad para nuestra comunidad. La historia
verdadera estuvo acerca de Héctor luchando con su carisma y el
talento, los obstáculos de una industria no-sostenedora que se
aprovecha del artista. En lugar ellos hicieron otra película
sobre dos drogadictos boricuas.

El impacto de drogas en la industria de entretenimiento no es
nada nuevo; miren a Britney Spears, Lindsay Lohan y Whitney
Houston hoy.
Pienso que Héctor merece el reconocimiento que la película
fingió darle. Sin embargo, como alguien que aconsejó a los
productores, es dolorosamente obvio que ellos no entendieron lo
que lo hizo tan importante. Fue la música. Fue su talento. Ellos
no entendieron ni respetaron la importancia verdadera de nuestra
música a personas alrededor del mundo.
Es difícil de comprender cómo dos individuos que están en el
negocio de la música como Marc y Jennifer no están enterados del
daño y las consecuencias de promover sólo el lado negativo de
nuestra cultura.
Fui desilusionado por que no se hizo un esfuerzo mínimo en corregir lo
que sentía fueron los errores graves, cronológicos y basados en
hechos. Esto me dice que ellos hicieron con toda prontitud el
libreto más sencillo y cliché para hacer una película
rápidamente.
Después del lanzamiento de El Cantante en Puerto Rico hubieron
varias declaraciones de protesta por personas que habían
apoyado y tomado parte en el proyecto, hasta ellos lo vieron.
Las
quejas no se tratan de envidia ni de atacar a J-Lo y Marc pero
de un sentido de traición y desilusión, todos somos invertidos
en el mundo que esta película representa. Para muchos la
esperanza de que nuestra historia fuera finalmente contada se
hundió en el horizonte con la versión final de esta película.
Perdónalos Héctor
Willie Colón |