INICIO
FORO
ENTREVISTAS
ARTICULOS
HISTORIA DE UN SONERO
IN MEMORIAN
SALSANOTICIAS
CRONICAS DE CONCIERTO
BANCO FEDERAL DE SALSA
ENLACES

 

                          

HECTOR CANTABA BOLERO

 

"Si este mito es trágico, lo es porque su protagonista tiene conciencia"

 (El mito de Sísifo: Albert Camus)

 

Por AGUSTIN PEREZ ALDAVE

aaarseniooo@yahoo.com

 

"Es inútil que pienses en la felicidad tiene mucho de ausencia su existencia fugaz" ("Comedia," José Angel Espino)

Héctor está bailando con su sombra en el escenario. Hay en ese baile el mismo alarde de los guapos de barrio ante la rocola, ya sea guaracha, ya sea bolero. Baile que nace de una lírica arisca, bochinchera, contra los convencionalismos, contra las apariencias. Lírica con rasgo autobiográfico. Es que Héctor cantaba boleto, su propio bolero.

El discurso más socorrido sobre El Cantante es aquel referente a su vida signada por la tragedia, por la mala racha, como a la algarabía sonera y pendenciera en su obra. Pero en verdad, todo esto ha transitado de la mano con el bolero. Difícil es hablar de su trayectoria y prescindir de la faceta romántica. Ambas dimensiones están entrelazadas. En ciertos boleros usa incluso recursos del soneo y en otros números de ritmo ligero exhibe, a veces, una lírica cercana al bolero: "Tu amor es un periódico de ayer ... " o "Y nadie pregunta si sufro, si lloro, si tengo una pena que hiere muy hondo". Aunque este aspecto puede atribuirse a la tradición paradójica existente en la música popular de cantar letras sentidas con ritmo alegre, hay que considerar, sin embargo, que la diferencia está en su interpretación.

Sus boleros no hablan de la felicidad y tienen como una de sus constantes el recurso de la lágrima, las heridas de su penar. Malquerencias. Su interpretación nada tiene que ver con el tránsito oficioso que muchos cantantes suelen hacer del romántico ritmo. En la galería de temas que aborda señalamos: lo fugaz, lo transitorio y lo efímero (¿Por qué te conocí?, Sombras nada más), los celos (Tú bien lo sabes), lo dramático (Pobre del pobre), la apelación al poder divino para remediar sus dilemas sentimentales (Plazos traicioneros, Castigo, y en especial, De ti depende), la irreflexión en sus convicciones machistas (No cambiaré, Don Fulano de tal) y el despecho y revanchismo (Un amor de la calle). Destaca aquello que Angel Quintero Rivera en su libro ("Salsa, control y sabor: Sociología de la música tropical"), resalta tambien en el caso de Rafael Hernández: cantarle a lo social desde la intimidad.

Ahí están los mensajes transmitidos por El retrato de mamá, Pobre del pobre, Seguiré mi viaje y Consejo de oro.

Hay dentro de la propuesta de El Cantante elementos de una lírica autobiográfica, los cuales configuran una admirable consistencia y nnidad. Existe especialmente en su etapa como solista cierta predilección por temas que abarcan desde su melancolía y mala fortuna hasta su fatalidad e interrogantes existenciales (Lo mismo en Soy vagabundo, que en sus propios temas: La fama, Loco, y Paraíso de dulzura) A veces las letras van narrando su futuro, como si cantase un oráculo. Escuchen a Comedia: "Supe de la vida lo que nunca quise oír, mucho has de llorar poco has de reír". Como el destino impuesto en las tragedias griegas. Ese destino que, con sus plazos traicioneros, siempre estaba en su contra.

 

Como Sísifo, que fue condenado por los dioses a llevar hasta la cima de la montaña una enorme roca que siempre volvía a caer.

 

"EN EL ALMA TENGO UN SUFRIMIENTO"

En un artículo titulado "El bolero generacional" (publicado en la revista Bolerazo de Venezuela), el colombiano César Pagano advierte la importancia de los salseros en la vigencia del bolero: "los latinoamericanos le pusieron sentimiento al corazón de Nueva York y dentro de la salsa sazonaron con un bolero que fue la pausa romántica de la rumba en las creaciones del insólito Catalino "Tite" Curet Alonso y de Rubén Blades y que cantaron Chivirico Dávila, Justo Betancourt, Adalberto Santiago, Ismael Rivera y Cheo Feliciano. Sentimiento tú. Además de la letra agresiva, igualitaria para la mujer (La tirana, Puro teatro), el bolero salsero tenía armonías modernas del jazz, y el montuno que invita al baile, cuando después de arrancar, va acelerando el ritmo con su estribillo de guajira o de son lento, con oportunidades de lucimiento para el solista. De eso se trata el bolero salsero, mensaje más actualizado y baile delicioso inevitable", culmina Pagano.

 

Ejemplos notables de lo señalado por Pagano son tres boleros arrabaleros de Lavoe durante su etapa con Willie Colón: Soñando despierto ("Estuve soñando que ya tú habías vuelto/que me perdonabas, qué dulce el momento), Seguiré sin ti ("Tú tienes una forma de querer un poco extraña ...") y, en especial, Ausencia, el cual se convirtió en un himno de los barrios de guapos: "'Ha terminado otro capítulo en mi vida/la mujer que amaba, hoy se me fue/esperando noche y día/y no se decide a volver/Pero yo sé que volverá, y si no de penas moriré/¿qué yo he hecho? ¿qué te hizo partir?"

 

Este articulo fue publicado por primera vez en la revista latin beat.

 

SOBRE LOS DERECHOS DE AUTOR

 

 

      

 

[SalsaForo] [Historia De Un Sonero] [In Memorian] [Banco Federal De Salsa] [Entrevistas]
[Articulos] [Cronicas De Concierto] [RadioSalsa] [Novedades] [Novedades]
[CurioSalseras] [DiccioSalsa] [SalsaEncuesta] Galeria [Enlaces]

salsaytimbal@gmail.com