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El
teclado no fue el protagonista único en la noche durante el concierto
del maestro Eddie Palmieri, en el Centro de Bellas Artes de San Juan.
Vibraron más los spotlights que les tocaron a las tumbadoras de Giovanni
Hidalgo, el saxofón de David Sánchez, el trombón de Conrad Herwig y la
interpretación vocal de Ismael "Pat" Quintana.

Sin
ñapas, improvisaciones, ni más efectos especiales que el brillo de unos
instrumentos aparentemente recién estrenados (preservaban las
etiquetas), el telón se descubrió a las 8:35 de la noche, y apareció
Wito Morales. El veterano locutor ofreció un parlamento introductorio,
más bien dirigido a calmar a una desesperada audiencia, que ya desde
media hora antes aplaudía para exigir el comienzo del show.
La
sección de jazz latino del espectáculo, titulado "Eddie Palmieri...Listen
Here!", comenzó de inmediato con la musicalización de "Palmas" y "Listen
Here!". Chispas de ludismo salpicaron los solos instrumentales de estos
temas, con "diálogos" entre las tumbadoras, el piano, el saxofón de
Donald Harrison y el bajo de John Benítez.
Todavía a las 9:10 de la noche había personas llegando a la sala Antonio
Paoli, casi llena, justo cuando la trompeta de Brian Lynch evocaba los
vientos marinos de "Noble Cruise" .

Conrad Herwig continuó la ventolera con sus retorcidas ejecuciones del
trombón, al tiempo que el público se erguía para aportar con el ritmo de
la clave con sus palmadas.
Al
interpretar "In Walked Bud", la pierna derecha del trombonista rehuía el
suelo, como si quemara, mientras metía y sacaba de su boca el
instrumento.
La
batería de Horacio "El Negro" Hernández retumbaba cuando Eddie Palmieri
tampoco pudo aguantar la cadencia y se apartó del teclado. El "Rumbero
del Piano" se posicionó frente a la orquesta para indicar el cierre,
receptor, en el momento, de una enérgica ovación de pie.

Acto
seguido, se dirigió al público en tono grave. "Éste es un momento muy
especial. En el (año) 1987, cuando gané un 'Grammy' (por el disco "La
verdad"), me llevé un jovencito que con su saxofón ha hecho historia".
Se refería a David Sánchez, a quien recibió con un fraternal beso para
luego derrochar juntos el romanticismo del tema "Iraida", dedicado a la
esposa de Eddie, Iraida González.
El
jazz finalizó con "EP Blues", canción de su más reciente disco, "Listen
Here!", nominado a un "Grammy" para este año.
Tras
un intermedio, se desató la euforia cocola con la intervención del
cantante Hermán Oliveras. Pero antes, Wito Morales leyó una misiva que
Lalo Rodríguez envió a Eddie Palmieri, en la que expresaba su amor hacia
su "padrino en la música".
Un
cariño similar le manifestó el joven pianista Miguel Vargas, quien le
ofreció un popurrí inspirado en sus 50 años de carrera.
El
repertorio salsero constó de los clásicos "Muñeca", "Malagueña salerosa"
y "Llanto de luna", entre otros. El sabor afrocaribeño llegó a su clímax
cuando a la furia percusiva de Giovanni Hidalgo se sumó la de Paoli
Mejías (bongó) y José Clausell (timbales). Charlie Sepúlveda (trompeta),
Toñito Vázquez (trombón) y el tresista Nelson González aportaron con lo
suyo al contoneo generalizado.
Así,
el público permaneció de pie "Pa' huelé" mejor el "Azúcar" que emanaba
del saxo de David Sánchez.

El cariño hacia Ismael Quintana y Hermán Oliveras se vació en ruidosas
ovaciones que bien merecían la ñapa que nunca llegó, al finalizar el
concierto diez minutos antes de las 12:00 de la medianoche.
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