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MILTON CARDONA

MILTON JOHN
CARDONA CUEVAS
UN HISTORICO EN LA SALSA
Fecha de
nacimiento: el 21
de noviembre de 1944.
INTRODUCCION.
Si el
talento encabeza la lista de atributos que debe tener un instrumentista o un
cantante para pasar a las páginas de la historia musical
afrocaribeña urbana, los próximos dos que lo siguen son la disciplina y
la maña.
Sí, la
maña, la astucia para saber complacer al público sin dejar de mantener contentos
a los dirigentes de las orquestas, para enseñarse a sí mismo la forma más
sabrosa de tocar el instrumento, para olfatear el guiso seguro y encaminarse en
esa dirección, para detectar los visos del fracaso y apartarse de ellos, para
tocar en varias agrupaciones a la vez sin tener que "casarse" con sus dueños,
para cantar y tocar al mismo tiempo y, en un caso muy particular, para hacer
sonar una timba como si fueran dos o tres.
Indudablemente, ésta es la descripción del puertorriqueño Milton Cardona,
percusionista y vocalista que aderezó con su emprendedora habilidad musical los
mejores años del boogaloo en la orquesta de
Johnny Colón, por ejemplo, y la época dorada de la
salsa en las de Willie Colón, Héctor
Lavoe y Rubén Blades,
entre otras.
Afanado
timbalero y conguero, vivió enamorado de la
musicalidad que nos legó en todas sus formas el tambor africano, identificado a
través de su carrera con esa cultura latente en nuestras raíces. Luego, probó la
dulzura de su canto según el destino musical lo llevó por ese rumbo, siempre con
el trabajo como norte, ocupado en diferentes bandas a las que mantenía contentas
por su gran sentido de responsabilidad, logrando sin conflictos la intermitencia
entre la música latina y la anglosajona.
Autodidacta
de la cadencia
Milton
John Cardona Cuevas, "Tito" como lo llamaban en su
casa, nació en el barrio San Sebastián de Mayagüez, Puerto Rico, el 21 de
noviembre de 1944.
En su
patria permaneció durante los primeros cinco años de su vida, tras los cuales
partió al Bronx, en Nueva York,
junto al resto de su familia, que ya vivía allí.
El
instrumentista cuenta que, en esos primeros años, no le interesaba mucho la
música latina mientras estudiaba el violín y el bajo en la escuela. Sus metas
musicales, no osbtante, apuntaban a la percusión, el
enlace que lo llevaría a la afrocaribeñidad.
"Yo
quería tocar batería, pero no había espacio en la banda de la escuela", cuenta
Milton Cardona, quien confiesa haber estado enfrascado en el rock &
roll, empeñado en formar una banda de cuatro músicos
y un cantante.
En
tanto, llegó a ser cantante en una pequeña agrupación de música
dwoop a sus 10 años, con la que
grabó su primer disco en 1956, titulado "The
Personalities". A la música que tocaban "le decían
rock o rockus", pues era un rock más
afronegrista.
En esa
época, describe, "los grupos eran, prácticamente, o latinos o
negroamericanos. Era rock, no tenían definición de R
& B y demás, hasta que entré con Paul
Simon".
Esas
primeras influencias de musicalidad negroide se intercalaron con la vida de un
niño puertorriqueño en el vecindario neoyorquino, otro escenario lleno de
musicalidad. Entonces, se hizo inevitable que le hiciera más caso a los discos
de música latina que escuchaba a diario su hermana y que se enamorara de aquel
beat que empezó a imitar en las capotas de los
carros.
"Aprendí
el timbal de oído. Empecé con un grupito que cada semana cambiaba de director y
se disolvía, porque se enfogonaban unos con otros.
Tenía como once o doce años cuando empecé a tocar el timbal", narra sobre su
segunda experiencia en agrupaciones.
Relata
que, debajo de su casa, tocaba timbas un grupo que fue escuchando todas las
noches. Lo que aprendía de ahí lo practicaba con los chicos que se reunían a
"vacilar" al frente de su casa, hasta que, poco a poco, fueron aprendiendo la
técnica.
"Yo era
músico, tocaba violín, tocaba bajo y sabía más que el resto. Me ponía a tocar
disparates. Tocando con los que servían, me ponía en la timba" con una clave
sencilla, expresa sobre la edad de 13 años, en 1957, cuando le ocurrió una
anécdota con Mongo Santamaría, a quien acompañaría años más tarde.
Durante
uno de los shows que mantenía el famoso
percusionista cubano en la radio, éste llegó a decir que los músicos de la época
sabían poco sobre sus instrumentos.
Milton
Cardona, cuyo nombre para ese tiempo era bastante conocido, llamó al programa y
le cuestionó su señalamiento, argumentando que, como su caso lo muestra, muchos
de los nuevos instrumentistas tuvieron que enseñarse a ellos mismos el arte.
"Se
estaba enseñando la técnica, pero cuando yo me criaba, ni yo, ni
Frankie Malavé, tomamos
clases. Yo aprendí porque yo aprendía la timba mirándote a ti, en los conciertos
y fuera donde fuera", cuenta el instrumentista sobre lo que le dijo a Mongo
Santamaría.

De banda en
ganga
En el
"grupito que se rompía todas las semanas", Milton Cardona, que es fiel admirador
de Tata Güines, permaneció hasta que cumplió sus 17
años de edad, según estima.
En una
época en que las congas costaban $70 y se afinaban en candela, el joven
instrumentista aprendió el tumbao poco a poco
estudiando solo en su casa. Fue definiendo el sonido con el instrumento que le
agenció su madre, que era más difícil porque tenía un golpe de más.
Hasta
que, finalmente, se unió al trompetista Julio Enrique Valenciano, que era su
vecino. Ese amigo, no obstante, lo inmiscuyó en un mundo del cual no se podría
salir por mucho tiempo aunque lo intentaría: las gangas neoyorquinas.
"Eran
muchas gangas y los músicos estaban en algunas. Si uno estaba en una, no podía
luego tocar en otra porque era como una traición", describe Milton.
Aun así,
procuró mantenerse en paz, evitando los conflictos como luego lo haría, en los
años setenta, cuando perteneció a las orquestas de Willie
Colón y Héctor Lavoe, quienes a cada rato peleaban.
En ese
momento de su vida, crucial para Milton, también tuvo que decidir qué rumbo del
arte tomar: el dibujo o la pintura, pues resulta que el muchacho tenía un
talento especial para las artes plásticas.
Así,
cuando ocurrió la última ruptura del grupito a causa de una pelea "por una
tontería", ingresó a trabajar a un estudio donde hacían comerciales y conoció
las verdaderas tarimas de metal, en contraste con las cajas de cartón y madera a
las que estaba acostumbrado.
Entre
sus labores como mensajero, relata, encontraba ratitos para observar las
orquestas que se iban presentando para grabar.
Más de una
a la vez
De
inmediato, se precipitó en la carrera de Milton Cardona un aluvión de trabajo
musical que inició con sus participaciones con la orquesta del puertorriqueño
Johnny Colón.
Con la
agrupación probó nuevamente el dulzor de la embrigante
raíz afrocaribeña a los 19 años, en 1963, justo
cuando el movimiento del boogaloo afloraba en sus
albores.
"Me
vieron tocando una rumba. Necesitaban un conguero y
me preguntaron si quería estar en la orquesta. Johnny
siempre estaba en Harlem y yo nunca estaba allí.
Allí empecé con él. Ya había salido de la escuela, tenía como 19 años", precisa
Milton Cardona.
En 1965,
realizó su primera grabación con Johnny Colón, la
segunda, en 1967, ambas con el sello Cotique, "que
no hacía música latina; lo que hacía era música afro (negrista)".
Sin
renunciar a las filas de Johnny Colón, Milton
Cardona comenzó a hacer guisos con otra orquesta: La Flamboyán. Se trata del
modo de servirle a la música que practicaría por el resto de su vida y que no
impidió que entregara cuerpo y alma a sus presentaciones y grabaciones fuera
para quien fuera.
Pero
antes, también colaboró con la banda TNT, que, como la mayoría de los grupos
latinos de la época, según Milton, cantaban en inglés, excepto orquestas como
las de Tito Puente y Eddie
Palmieri.
"Después
que estaba con La Flamboyán, conocí a George
Goldner, productor del sello
Cotique. Él le dio mucho reconocimiento a muchos grupos y al
boogaloo, que (para él) era música latina con el
canto negro", detalla sobre las concepciones de la industria acerca de la música
de la época.
En La
Flamboyán, además de ocuparse de la percusión, lo que implicó el cumplimiento de
su sueño de adolescencia, fungió como director de orquesta "para ayudarles a
ellos".
Sólo se
casa con la música

La lista
de agrupaciones por las que se paseó Milton Cardona fue creciendo. Luego de La
Flamboyán llegó la oportunidad de estar en la banda de
Willie Colón y Héctor Lavoe, con quienes
comenzó a hacer coros para luego destacarse como cantante.
En la
década de 1970, participó de la orquesta de Pete "El Conde" Rodríguez y, luego,
en la de Héctor Casanova, Ismael Miranda, Rubén Blades
y el Conjunto Clásico, entre otras.
Con
todas ellas hizo participaciones en vivo, en ocasiones en más de una gira a la
vez por Estados Unidos o Latinoamérica. Su vida musical, sin embargo, se asentó
más definitivamente en el estudio de grabación, pues con todas esas orquestas
hubo "momentos en los que eran más las cosas que grabábamos que los
shows que hacíamos en vivo".
Sobre la
posibilidad de que hubiera celo por parte de los directores de las orquestas al
ver que Milton Cardona participaba en más de una a la vez, el
sonero insiste en que "no había conflicto, porque yo
me las arreglaba para cumplirles bien a todas y yo estaba trabajando".
Ésa es
la carta de presentación de un valuarte para la historia de la música
afrocaribeña, ejemplo a seguir por la nueva
generación de músicos que le sucedería en los años 80, cuando las garras de la
industria atacaron el talón de aquiles del sabor
afroantillano de la música, su capacidad para
explotarlo como objeto de consumo masivo.
La música
es su único norte
De las
etapas musicales de la trayectoria del talentoso cantante y percusionista
puertorriqueño Milton Cardona, una de las más recordadas es su estadía en la
orquesta de Willie Colón y luego en la de Héctor
Lavoe, en los años setenta y ochenta
respectivamente.
Fue
junto a esos grandes del pentagrama salsero del siglo XXI que Milton Cardona se
estrenó como cantante, luego de comenzar haciendo sutiles coros, los que lo
hicieron descubrir un timbre agraciado a la hora de expresar la tristeza
afronegra mediante ritmos como el soul y el
boogaloo y su enérgica cadencia mediante la salsa y
el jala jala, que entonó luego con otro grande
boricua: Eddie Palmieri.
Su
ingreso a la agrupación de Willie Colón ocurrió en
las postrimerías de los años sesenta y principios de 1970 para permanecer junto
a él y su séquito, de manera definitiva hasta 1974, aunque hacía colaboraciones
con otras bandas.
Luego de
esa fecha, cuando se disolvió la orquesta, continuó trabajando con Héctor
Lavoe, de quien se separaría dos años más tarde para
regresar esporádicamente entre 1983 y 1984.
"Empecé
con Willie Colón en el 1968 o 1969. Antes estuve con
Johnny Colón, con TNT", inmerso en el
boogaloo. "Estaba cambiando poco a poco a la salsa
porque el boogaloo ya estaba cayendo", enfatiza
Milton Cardona.
Se arrima
al éxito
Milton
Cardona describe su experiencia junto al laureado dúo como "tremendo vacilón",
principalmente porque "con ese grupo emepecé a
viajar más, a conocer la música latina de verdad", más allá de las influencias
puramente afronegristas a las que estaba
acostumbrado.
En esos
primeros años con Willie y Héctor, además, pudo
conocer a otras luminarias del universo latino afrocaribeño,
como Eddie Palmieri.También
llegó a irse de gira con la orquesta La Ideal, siempre y cuando las fechas no
coincidieran.
Y es
que, aunque "no tenía compromiso contractual con Willie
Colón", el intérprete y director no lo quería fuera de su agrupación bajo ningún
concepto.
De
hecho, su talento era tan apreciado que cuando no estaba con
Willie Colón, la conga no la tocaba nadie. "Eso a mí
mismo me sorprendió", revela Milton Cardona tras acotar que, de los músicos de
esa orquesta, el único que no dejó de trabajar ni un día fue él.
Mientras, los guisos con Eddie
Palmieri los hizo como por seis meses. "No podía durar más de seis meses
con sus loqueras", anota en tono jocoso.

Jose
Manqual Jr, Milton Cardona, Hector Lavoe y Willie
Colon.
Y le huye a
las peleas
Fueron
muchos los momentos gratos que pasó Milton Cardona junto a quienes le dieron la
oportunidad de destacar su talento vocal e instrumental por el mundo.
Del
mismo modo, no puede evitar soltar una risa, de ésas que evocan momentos que en
fueron dolorosos y que dejan de serlo desde la distancia del recuerdo, cuando
describe la dinámica que se daba fuera de los escenarios y los estudios de
grabación entre los músicos de la orquesta de Willie
Colón.
"Los
titulares de las noticias decían que, para tocar con la orquesta de
Willie Colón, (los músicos) no tenían que saber
tocar tanto, pero sí tenían que saber pelear porque con él, en casi todos los
guisos que hacían, había pelea", rememora el percusionista.
Relata
que era una escena común ver a Willie Colón enredado
a los puños con algún individuo antes o después de una presentación musical en
vivo.
Al
abordar las razones para iniciar las peleas, analiza que "éramos jóvenes y
cualquier bobería", como miradas amenazantes o de reojo, podían provocarlas.
El
problema era, acota, que Willie Colón, en sus
peleas, se llevaba consigo a sus músicos y esa situación, como es de esperarse,
les traía problemas con sus familias y con el público, pues se ganaban la
etiqueta de "guapos".
Cuando
observó esa dinámica, Milton Cardona fue aumentando sus participaciones con
otras agrupaciones de música afrocaribeña y
folclórica y distanciándose, sutilmente, de la de Willie
Colón.

Milton Cardona
con Jose Manqual
Jr.
Sufre la
ruptura
De todos
modos, fue inevitable que lamentara los años de 1973 y 1974, cuando ocurrió la
ruptura de Willie Colón y Héctor
Lavoe.
"El
grupo Willie lo rompió por una bobería, no recuerdo
bien. Luego, él decía que le dio el grupo a Héctor y no fue así, porque cuando
él (Héctor) empezó el (nuevo) grupo, él fue reclutando a la gente. No fue cierto
que Willie le dijo a Héctor: 'Quédate con mi
orquesta'. Él se me acercó y yo le dije que no sabía porque ya yo tenía otras
cosas que iba a hacer", explica Milton Cardona.
Finalmente, aceptó la oferta de Héctor Lavoe y
permaneció con él hasta 1981 para iniciar una travesía por diferentes orquestas.
Fue "El
Cantante de Cantantes" ponceño quien lo puso en los coros y, consecuentemente,
sacó el jugo a la habilidad vocal de Milton Cardona. También, empezó a tocar el
timbal.
"Para
tocar dos timbas tienes que aprender a tocar una. Yo soy zurdo. Estaba tocando
sentado y cantando. Yo era bravo, me llevaba una timba con el vacilón y
haciéndola sonar como dos o tres (timbas), y eso le gustaba a Héctor. Decía:
'¿Tú tienes una?, pues yo oí dos'", cuenta.
Fructífero
"freelancer"
A partir
de 1981, Milton Cardona pasó a trabajar como "freelancer"
en grabaciones con Mon Rivera y Celia Cruz, entre
otros importantes directores de orquesta e intérpretes de la época, hasta 1983.
Luego de
volver "un ratito con Héctor porque se había enderezado" en 1983, Milton decidió
unirse una vez más a Eddie
Palmieri y otros grupos.
Su ruta
se diversificó al punto de que, dos años más tarde, estaría grabando más de 27
grabaciones por año con grupos norteamericanos de jazz. En ese contexto tocó la
timba.
Después,
ya entrados los últimos años ochenta y los noventa, hizo varios trabajos vocales
con Tito Puente, la salsera boricua La India y el grupo
Batá, entre otros.
"Guisos
latinos son pocos los que yo he hecho, porque casi siempre son de jazz, con la
timba siempre, pero de jazz", comenta con nostalgia.
Actualmente, el destacado percusionista se dedica al jazz, ya más retirado del
ajetreo de la industria musical, luego de varias giras por Estados Unidos,
Europa y hasta Japón.

Momentos
inolvidables
El
boricua Milton Cardona vivió enfrascado en tocar los timbales, las congas, en
fin, siempre estuvo enamorado de la percusión. Sin embargo, su rumbo musical
inició con el aprendizaje del violín y el bajo, lo que lo llevó a agenciarse sus
propias lecciones de timba para sí mismo.
El
resultado de ese autodidactismo fue la
amaestrización de una técnica con la cual podía
simular la duplicidad del instrumento cuando sólo poseía una pieza. Esa
habilidad fue trasladada al ámbito vocal, por lo que se le recuerda como famoso
entonador de números de salsa, boogaloo y música
gospell negra, en orquestas de renombre como las de
Johnny Colón, Eddie
Palmieri y Willie Colón.
• 1944
Milton John Cardona Cuevas nace en el barrio San
Sebastián de Mayagüez, el 21 de noviembre.
• 1949
Parte con su familia al barrio El Bronx, en la
ciudad de Nueva York. Estudia violín y bajo en la
escuela, sin poder ingresar en la banda escolar como percusionista.
• 1954
Le encanta el rock & roll matizado por el sonido
afronegrista y afrocubano. Ingresa a la banda
The Personalities.
• 1957
- 1960 Hace de la capota de los carros su tambor y se agencia unos timbales,
luego una conga. Comenzó a enseñarse a sí mismo la técnica instrumental de la
percusión menor y principal. Forma un grupito que se desbandaba todas las
semanas y toca en varios locales circundantes a su residencia.
• 1963
- 1964 Ingresa a un trabajo en una agencia publicitaria y comienza a codearse de
importantes músicos como Mongo Santamaría. Conoce a Johnny
Colón, quien lo escucha tocar la conga y le ofrece unirse a su grupo.
• 1965
Graba por primera vez con Johny Colón; la segunda
ocurre dos años más tarde. Ambas son con el sello Cotique.
Conoce el boogaloo y se acopla a su rítmica.
• 1968
Colabora con la banda TNT, en la que canta en inglés sin mucho aspaviento.
• 1969
Incursiona en la orquesta La Flamboyán, en la que cumple su sueño de interpretar
la percusión. Luego, forma parte de la orquesta de Willie
Colón.
• 1969
- 1973 Se populariza su talento junto al dúo Willie
Colón-Héctor Lavoe y su orquesta, al tiempo que
realiza participaciones esporádicas con la orquesta de
Eddie Palmieri, entre otras.
• 1973
Ocurre la ruptura de la filiación musical entre Héctor
Lavoe y Willie Colón y Milton Cardona acepta
la oferta del primero.
• 1981
Se desprende de la orquesta de Héctor Lavoe para
iniciar una etapa como freelancer durante la cual no
fijó compromiso contractual con ninguna orquesta.
• 1983
Regresa con Héctor Lavoe pero se aleja rápidamente
de él.
• 1983
- 2006 Se consagra como jazzista y músico tropical,
participa en numerosas grabaciones y realiza giras por Europa, Estados Unidos y
Japón, entre otros destinos.
Este
articulo fue publicado por primera vez en
el
diario
Primera Hora
sobre
los derechos de autor
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