El
trombonista Generoso "Tojo'' Jiménez, una de las leyendas de la música popular
cubana, falleció en Miami como consecuencia de un paro renal. Tenía 90 años.
Ha muerto el
padre del trombón criollo, el artista que hizo historia imprimiéndole un
personalísimo y juguetón sonido a un instrumento que hunde sus raíces en la
música sacra y en los salones de la nobleza del siglo XV.
El deceso de
Generoso se produjo el pasado sábado
15 de septiembre a las 8:45 p.m. en el Hospital de
Coral Gables, donde permanecía internado por complicaciones renales desde el
pasado 29 de agosto. Su estado de salud se había deteriorado visiblemente y
luego de fallidos intentos por normalizarle el funcionamiento renal, cayó en
estado de coma irreversible la madrugada del jueves.
"Estoy muy
triste, pero siento que también ha quedado en mí toda la alegría y el cariño que
me dio en los últimos años que pude estar a su lado'', expresó su hija, Raquel
Jiménez. " Fue un padre extremadamente cariñoso y una persona excepcional, con
un espíritu increíble para salir adelante''.
GENEROSO GIMENEZ
"Generoso Que Bueno Toca
Usted"
Nacido el 17
de julio de 1917 en la localidad de Cruces, antigua provincia de Las Villas, las
lecciones de iniciación musical las tomó del director de la banda municipal y de
una maestra de piano de su pueblo natal.
Su primer
trombón se lo regalaron unos amigos y discípulos, adquirido en una casa de
empeños de la ciudad de Cienfuegos.
Junto al
flautista Efraín Loyola y el violinista Gilberto de la Rosa, conformó en 1939 la
Orquesta Rítmica como pianista y arreglista. La agrupación pronto se transformó
en la Orquesta Aragón, que escalaría hasta los primeros planos de la música
cubana del siglo XX.
Pero
Generoso abandonó la Aragón poco después de fundada para asociarse a la Orquesta
Tropicana, una espectacular banda de jazz que reunió a figuras de la talla de
Armando y Mario Romeu, Chico O'Farrill y Alejandro "El Negro'' Vivar.
"El trombón
cubano nace con Generoso, que empezó a tocar con una ‘guapería' criolla, un
vigor y una gracia nunca vistas con ese instrumento'', comentó el reconocido
saxofonista y compositor Paquito D'Rivera, quien el pasado año escribió una
composición orquestal dedicada al trombonista con el título de Tojo.
A la altura
de los años 50, las improvisaciones inigualables de Generoso engalanaban el
mambo y el chachachá, convertido en el trombonista más cotizado de la isla. Por
esa época fue llamado a grabar con verdaderos gigantes musicales como Bebo
Valdés y su orquesta Sabor, Orestes e Israel ‘‘Cachao'' López, Aldemaro Romero,
el conjunto Chapotín y la orquesta Riverside.
Fue
justamente una grabación en la Cadena Azul, en 1952, la que marcaría
definitivamente su carrera musical y su vida. Allí conoció al célebre Beny Moré
(1919-1963), quien ayudó a tejer su fama de trombonista con una frase que se
haría memorable en el cancionero cubano: "Generoso, que bueno toca usted''.
Generoso se
integró en 1955 a la orquesta de Beny Moré, quien llegó a ser amigo entrañable y
padrino de su hija mayor, Regina Jiménez, la primera mujer graduada de trombón
en Cuba. Alrededor de 30 de los más conocidas éxitos del Bárbaro del Ritmo
contaron con la participación de Generoso como arreglista.
"Beny fue un
fuera de serie y no ha tenido hasta ahora nadie que pueda comparársele como
cantante, porque él lo hacía todo bien'', confesó el trombonista durante una
reciente entrevista con El Nuevo Herald.
En 1965
Generoso grabó El trombón majadero, considerado un clásico de la discografía
cubana contemporánea.
Pero la
radicalización del proceso revolucionario liderado por Fidel Castro comenzó a
exigirle compromisos políticos que no encajaban en el carácter del artista. Su
orquesta fue desactivada por tener en las filas a músicos desafectos al régimen
y él pasó a ser un simple integrante de la orquesta del Instituto de Radio y
Televisión, sin derecho a dirigir otra agrupación.
"Querían que
cortara caña los domingos, que hiciera guardia y vestirme de miliciano para
poder viajar a los países socialista'', recordaba Generoso. "Pues no, hasta ahí
no llegué''.
Desencantado
con las restricciones laborales para el desempeño artístico en Cuba, dejó el
trombón y se convirtió en vendedor ambulante para poder mantener a su familia.
En el 2002,
por iniciativa de uno de sus discípulos, el trombonista exiliado Juan Pablo
Torres, y del productor alemán Detlef Englerhard, se grabó en La Habana
Generoso, que bueno toca usted, un disco que resultó nominado al Premio Grammy
del siguiente año. Las autoridades le permitieron la salida para la ceremonia
del premio en Nueva York, adonde tuvo viajar en compañía de un funcionario del
Ministerio de Cultura.
"Nos tenían
controlados en la misión cubana y no nos dejaban movernos'', recordó su hija
Regla Jiménez, que lo acompañó en el viaje. "Fue como estar presos en Nueva York''.
Entonces ni siquiera pudo ver a su hija Raquel, que reside en Estados Unidos
desde 1980.
Meses
después, en noviembre del 2003, pudo retornar a EEUU para cumplir una invitación
artística y decidió quedarse para siempre. Tras 24 años sin tocar el trombón,
revitalizó su carrera de intérprete con impresionante entusiasmo y vitalidad
creativa.
En el 2005,
la Academia Latina de Grabaciones Musicales (LARAS) le otorgó un Premio Grammy
Honorario a la Excelencia Artística durante una ceremonia en Los Angeles. En esa
ocasión pudo reunirse a descargar en el escenario con dos de sus viejos amigos
más queridos: "Cachao'' al contrabajo, y Bebo Valdés al piano.
Desde su
llegada el exilio, dedicó su tiempo a estudiar y retomar la confianza en el
instrumento que lo hizo famoso. Impartía clases de trombón en su domicilio del
suroeste de Miami y planeaba "una descarga musical entre amigos'' para el
próximo octubre.
Su última
grabación fue para el proyecto de disco y documental cinematográfico 90 Millas,
de la cantante Gloria Estefan.
Paquito
D'Rivera dedicará al artista fallecido su presentación de este domingo en el
Festival Nacional de Jazz Duke Ellington, en Washington.
A Generoso
lo sobreviven sus hijos Ricardo, Rubén, Regla y Raquel, en Miami; y Regina y
Raúl, en Cuba. Además, siete nietos y ocho biznietos.