Uno de los más importantes músicos cubanos,
Carlos ‘Patato’ Valdés, reconocido en todo el mundo como una leyenda del jazz,
falleció a las 11 de la noche del martes 4 de diciembre, 2007. Después de su
actuación en el marco del Festival de Jazz de San Francisco, California, como
integrante de los Conga Kings (que también integra esa otra leyenda de la música
cubana Cándido «Candyman» Camero), y viajando rumbo a su residencia en Nueva
York, el 12 de noviembre, comenzó a faltarle la respiración en pleno vuelo, por
lo que desviaron el avión para aterrizar de emergencia en Cleveland, Ohio, donde
fue hospitalizado hasta su deceso.
Nos relata el locutor cubano Arturo Gómez (en la
actualidad trabajando para la emisora KUVO en Denver, Colorado) que según la
hija de Patato, su padre pidió que la máquina de respiración artificial fuera
desconectada el día 4 diciembre, por celebrarse la fecha de Santa Bárbara, santa
que se sincretiza con Changó deidad de la Regla Ocha, del cual era un fiel
devoto. Su representante artístico Charles Carlini notificó que fue una recaída
por su viejo enfisema pulmonar producido por el tabaquismo.
Pero lo más sorprendente es que la mayoría de los
cubanos no se han enterado de la trayectoria de Patato, mucho menos se le brindó
un merecido reconocimiento de su pueblo aunque fuera póstumo. Como era de
esperar la prensa controlada de Cuba nada ha dicho todavía , y lo peor es, que
cuando hablo de Patato a las nuevas generaciones y a las de mi edad me preguntan
¿y ese quién es? Por esto le dedico esta reseña, buscando la forma de que muchos
más cubanos (de aquí, de allá y de acullá) lo conozcan.
Carlos Valdés (hijo), fue un músico percusionista
de prestigio, inventor, compositor, bailarín y boxeador al que llamaban ‘El
Toro’, pero el apodo con el que prevaleció por su pequeña figura fue el de
«Patato». Nació en el popular barrio Los Sitios de La Habana, el 4 de noviembre,
de 1926. Su padre, Carlos Valdés era un músico miembro de la agrupación Los
Apaches, fundada en 1915 y cuyos integrantes se dividieron a mediados de 1920
para fundar el reconocido Sexteto Habanero, que fue el primero de este estilo en
introducir el contrabajo para sustituir la folklórica marímbula.
SEXTETO HABANERO
Desde pequeño «Patato» tocaba cajones de madera
como si fueran tambores, que usualmente se estilaba en los barrios pobres de
nuestro país para interpretar guaguancó y coros de clave, después aprendió con
su padre a tocar el tres, -una guitarra de tres cuerdas dobles creada en Cuba
por los trovadores- y también aprendió a tocar la marímbula y la botijuela que
hace el sonido del contrabajo para ejecutar el tradicional son cubano, además
otros instrumentos percusivos de origen afrocubano, como el shekeré y la
tamborina (instrumento musical variante de la pandereta pero tocado con una
baqueta y más ancho). Fue a la edad de 12 años que comienza a tocar tumbadoras,
congas y bongó para salir en las fiestas del carnaval habanero acompañando a las
comparsas.
Profesionalmente se inició a la edad de 18 años,
debutando en la Academia de bailes Marte y Belona y llegó a integrar rápidamente
las mejores orquestas populares como el Conjunto Kubavana, y a mediados de la
década de 1940 pasa al Conjunto Casino hasta que en 1953 marcha a New York
trabajando con los Afrocuban de Machito; con Tito Puente; con el grupo de Herbie
Mann; con Quincy Jones; Art Blakey; Fania, creando su propia banda llamada
Afrojazzia, con la cual se presentó en los más importantes escenarios de todo el
mundo, pero antes tocó en Cuba con Pérez Prado, con Beny Moré, con la Sonora
Matancera sustituyendo a Valentín Cané cuando se enferma; acompañando a Félix
Chapottín y su medio hermano
Chano Pozo en su conjunto Azul cuando amenizaban en el cabaret Sans Souci,
(antes de que Chano se fuera para New York junto a Dizzy
Gillespie, que había creado ese jazz sofisticado que se llamó be-bop, y que da
pie a Chano para impulsar el nuevo jazz Cu-bop).
PATATO CON EL CONJUNTO CASINO - 1951
En la ciudad de los rasca cielos Patato forma parte de los
pioneros del movimiento musical del jazz afrocubano, del que nació
posteriormente el llamado jazz latino, unido a grandes figuras como han sido
Mongo Santamaría, Chico O’Farrill, José Curbelo, Julio Gutiérrez, Marco Rizo
Ayala, Frank Grillo, Cándido Camero, Armando Peraza, José Mangüal, Paquito
Hechevarría, Mario Bauzá, Bebo Valdés, Cachao, Alberto Socarrás, Tata Palau, que
han quedado inmortalizados en la historia del jazz de los Estados Unidos.«Patato» grabó más de cincuenta discos, entre sus últimas producciones se
destacan: Tres generaciones Patato, Lucrecia y Paquito
D’Rivera (1997); la serie Ritmo y Canela publicadas en 1995 y 1996, que fueron
nominadas en los Grammy en la categoría de latin jazz, obteniendo finalmente el
Premio Grammy Latino y Grammy Nacional en 2003 por su CD «El arte del Sabor»
junto a Bebo Valdés y Cachao. Como compositor se destacó entre otras con el tema
delprograma Bill Cosby Show,
del que fue invitado varias veces; fue coautor de parte de la música de la
película Los Reyes del Mambo. Por su buen trabajo fue merecidamente galardonado
por la ACE (Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York) en el 2004
por su trayectoria en el espectáculo.
Como bailador desde que se presentó en 1952 en el respetado
programa de TV en La Habana "El Show del Mediodía", se lució con sus pasos dando
nacimiento a variados bailes como del pingüino, el yoyo, la toalla, el
tirabuzón, logrando una gran notoriedad, pues lo mismo bailaba tocando detrás de
los tambores, delante de estos, que encima, por eso el maestro Ernesto Duarte le
compone especialmente "El baile del pingüino" que solo Patato podía danzar
espectacularmente.
En su larga y exitosa carrera ha participado en varias
películas como Calle 54, de Fernando Trueba y en el filme Dios Creó a la Mujer,
dando lecciones de mambo al símbolo sexual del momento, la francesa Brigitte
Bardot.
Por si fuera poco es el creador de un sistema innovador para
afinar instrumentos percusivos, pues antes de 1940 las congas no eran fáciles de
afinar ya que el método consistía en todo un proceso de calentamiento con fuego
y a él se le ocurre una forma ideal con un aro metálico y unas llaves para
tensar. En 1978 Cohen, fundador de la empresa dedicada a la fabricación de
instrumentos de percusión Latin Percussion (LP Martin
Cohen), desarrolla comercialmente el diseño inventado por Patato para crear las
congas Modelo Patato, que son las que más se venden desde entonces utilizadas
por músicos de renombre como Carlos Santana y hasta los Rolling Stones. Se trata
de unos tambores con una barriga más amplia y una base pequeña de 30" de altura
que llega a proyectar graves profundos con gran volumen sin sacrificar los
sonidos agudos penetrantes.
Para promover sus productos Martin Cohen organizó un grupo de
músicos llamados Jazz Ensemble, donde Patato fue el encargado de tocar las
congas, efectuando largas giras por Europa, y grabando una docena de álbumes. En
la misma página de Latin Percussionhttp://www.pmusica.com/lista_de_artistas/patato.html,
le han creado una linda remembranza, que entre otras cosas nos dice: "Durante
más de 60 años, Carlos 'Patato' Valdez demostró cómo un músico podía combinar la
habilidad técnica con una presencia escénica de alto nivel. Su interpretación en
las congas demostró la fusión de melodía y ritmo, y su entendimiento del ritmo
estuvo siempre enraizado en el baile."
Por otro lado el barranquillero
Orlando Montenegro Rolón, admirador de la música cubana hizo el valiente
señalamiento del destino que han tenido los cubanos que por no poder vivir en
nuestro país y no simpatizar con el régimen nos tratan de borrar de la historia,
como se comprueba en el Diccionario de la Música de Helio Orovio. Es gracias a
esos no cubanos y algún que otro compatriota digno, que podemos saber de las
glorias de la música nuestra, que les confieso yo vine a conocer después de 1980
cuando salí de Cuba, y muy especialmente por la bendición de la Internet que los
llamados melómanos me la han enseñado.
Cuando algún día se pueda escribir
nuevamente la verdadera historia de mi país, hay que poner bien en alto a todos
esos no cubanos que lograron que nunca se olvidaran nuestros verdaderos talentos
musicales en el exterior (que son muchos) y que por esos no cubanos es que
nuestra música y músicos siguen estando en la preferencia del mundo, aunque le
llamen por otro nombre y algunos (los envidiosos o los ignorantes) no acepten
sus orígenes.
Muy a pesar del bloqueo contra los
artistas cubanos en el exilio, Carlos ‘Patato’ Valdés logró ser un admirado
embajador de los ritmos afrocubanos, por eso afirmamos que Cuba pierde otro gran
hijo sin poder volver a verla democrática, y el mundo pierde a uno de sus más
destacados músicos. ¡Descanse en paz Patato Valdés!